CONVENIO PAMI CON LAGRIMAS, SUDOR Y SANGRE

 

      sábado 28 de enero de 2017

La negociación del nuevo convenio PAMI finalizó con “lágrimas, sudor y sangre”, como pidió Winston Churchill durante los bombardeos sobre Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Una metáfora de lo que se vislumbra durante 2017 para la industria. Y un capítulo aún abierto con los farmacéuticos que rechazan cualquier incremento en las bonificaciones y que sospechan de alguna maniobra oculta de Farmacity. (…………………………………………………………………….) Manuel Agotegaray, titular del colegio profesional FEFARA, explicó a Pharmabaires, que “no estamos en condiciones de afrontar más bonificaciones, no hay margen para más”.

“Para nosotros (el nuevo convenio) es provisorio, porque si no se modifica el gasto en 90 días vamos a tener los mismos problemas de siempre”, pronosticó Agotegaray.

“Se nos prometió un contrato viable y un gasto racional sin dejar a nadie sin medicamento, pero el éxito dependerá de que se cumpla con una política clara del PAMI y un seguimiento del gasto de la resolución 337. Y hasta ahora ha sido difícil”, explicó Agotegaray.

Consultado si Farmacity podría estar detrás de la amenaza de armar una red de farmacias paralela si las entidades farmacéuticas no aceptan el acuerdo, Agotegaray admitió que “hay un movimiento del que podríamos sospechar que (la cadena) estaría armando una alternativa, pero no hay pruebas”.

Entre los aspectos positivos, Agotegaray mencionó que la industria “aparentemente estaría de acuerdo en la presencia de los farmacéuticos en el seguimiento del convenio y en el compromiso de un calce financiero que favorecería a las farmacias más pequeñas”.

Las declaraciones de Agotegaray reforzaron un comunicado suscripto por los colegios profesionales COFA, FEFARA, la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales, en que alertaban que “el punto sobre el que cual se sigue negociando es el de la reducción de bonificación para las farmacias, ya que nos encontramos frente a la posición de PAMI de plantear la necesidad de un mayor esfuerzo de parte de todo el sector para asegurar las coberturas del convenio. Es decir, el Instituto plantea un esquema de bonificación general para el convenio aún mayor al actualmente vigente, segmentado en base a tipo de prestación (ambulatorio, Resolución 337, insulinas, tiras).

“Por supuesto las entidades farmacéuticas han dejado en claro que resulta inviable cualquier intento de que la farmacia incremente su aporte al convenio, cosa que ya era ampliamente conocida por el Instituto y por la Industria, y seguiremos insistiendo en que se contemple el pedido de baja de bonificaciones de las farmacias”, advirtió el comunicado conjunto.

Las entidades farmacéuticas insistieron que debieron sostener durante meses sus reclamos “en un marco de negociación de una extrema complejidad, dada la dimensión económica del convenio PAMI dentro del esquema presupuestario del Estado nacional”.

También resaltaron que el contexto de la negociación “nos permite afirmar que en dos de esos puntos se ha avanzado en un acuerdo concreto. Uno es la integración de las entidades farmacéuticas en la discusión junto al PAMI y a la Industria, que constituye un enorme avance y reconocimiento de un histórico reclamo; y el segundo es la recuperación de la financiación que permita a las farmacias enfrentar sin zozobras sus compromisos relacionados con la prestación ante las droguerías, a través de un adelanto suficiente, aportado por la Industria, para que la atención del convenio no ponga en riesgo la economía de las farmacias”.

Prensa FEFARA

Enero de 2017

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